jueves, 25 de septiembre de 2008

Mujeres artistas en Internet (2)


" Careli" para los amigos
Carmen Ruiz Bernal (http://teleline.terra.es/personal/careli) es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. Es una artista polifacética. Pinta óleos y acuarelas, hace grabados y fotografía. Fue su marido, un informático sevillano, quien le animó, hace unos tres años, a tener su propia página en Internet, y ha sido él quien la ha diseñado y programado. Puesto que la página está alojada como página personal en el servidor de Teleline, servicio que es gratis, la página de Careli, como le llaman los amigos, le ha salido entre gastos y mano de obra por cero pesetas, IVA incluido.

Lo que le gusta a Careli de Internet es el poder mostrar su obra a cualquier persona de todo el mundo, y poder actualizarla siempre que quiera. También le parece interesante el haberse incorporado, a su manera, a las nuevas tecnologías. "Vamos, a mi me parece poco menos que milagroso el que un señor de Nueva York, Hamburgo o Manila pueda ver mi última obra cuando quiera, sentado en su casa delante del ordenador. Aunque no haya hecho ninguna venta directamente en Internet, lo que sí he hecho ha sido cantidad de contactos interesantes con galerías, marchantes, compañeros, salas de subastas, etc."

En el lado negativo Careli destaca la poca confianza que inspiran algunas de las galerías extranjeras que le ofrecen exposiciones. "Aunque ese problema no se limita a Internet ni a los extranjeros; surge dondequiera que entres en negociaciones con galerías, sean de aquí o de fuera. Yo diría que eso tiene más que ver con el mundo comercial del arte que con Internet".

La artista barcelonesa, Pilar Albiol, (http://www.minorisa.es/~albiol) es otra que ha contado con un marido informático para colocar su obra en Internet. Fue hace sólo un año, pero Pilar ya está impaciente. "Entra muchísima gente en la página", dice, "Me envían mensajes diciendo que les gusta mi obra, pero ni una sola venta... Eso sí" añade, "Los que estamos en este mundo sabemos lo difícil que es llegar a que se reconozca nuestro trabajo, y si Internet puede ayudar en eso, bienvenido sea".

Entre la "muchísima gente" que ha visitado la página de Pilar ha habido un personaje curioso. "Recibí un Email de un señor de California", cuenta Pilar. "El era un señor que trabajaba de escritor, poeta, pintor, tocaba en un grupo de jazz y era periodista critico en arte. Me sorprendió porque me mandaba los emails en verso, o hacia poesías con las cosas que me contaba, y se dedicó un día a hacer un poema de cada uno de mis cuadros. Un día me pidió que pusiera estos poemas en mi Web, y yo le contesté que no se lo tomara a mal pero que no, porque mis cuadros eran mi trabajo y no un pasatiempo, y que no quería alterar mi obra. El buen señor se enfado y no supe nada más de él".

De las conversaciones con estas cinco mujeres artistas se deduce que Internet es como la vida misma. Hay de todo. Las que más jugo sacan de la red de redes son las que más tiempo llevan y más empeño invierten en mover su página. "La lucha es la de siempre", dice Maureen. "Lo que pasa es que ahora contamos con una nueva poderosa arma: Internet".

La elaboración de tu página
Si no tienes experiencia en informática, ni lo pienses. ¿Te pondrías a cambiar el embrague de tu coche? No pues, para eso están los mecánicos. Y para preparar tu sitio web están los informáticos (¡y las informáticas!). Así que, busca a uno/una aunque sea pagando (prueba antes con un trueque por arte, a ver si cuela...). Eso sí, reserva la dirección artística para ti misma, que para eso eres la artista. ¿Has visto lo mal que viste el informático? ¡Pues así saldría tu página si se la dejaras a él! Para diseños estás tú, la maestra. Además, el proceso es fascinante; vas a divertirte y aprender mucho.

¿Cómo se diseña un sitio web? Es fácil. Miras unas cuantas webs. Copias las cosas que te gusten; evitas las que no. ¿Realmente es así de fácil? No, pero casi. Empiezas por escoger la tipografía (y que no salgas mucho de "Arial" y "Times Roman", que son los tipos que todo el mundo tiene instalado en su ordenador), luego el color del fondo (que sea neutro y discreto: blanco, negro, gris...) y el color del texto.

Se puede configurar unos cambios de los colores de tus "links" que tu informático te explicará. De paso te puede explicar lo que es un "link" o "vínculo", una de las prestaciones más mágicas de World Wide Web. Hecho todo esto (que se hace en un plis plas, no creas...) habrá que preparar las imágenes para ilustrar tu web. Imágenes no te faltan, ¿verdad? Tú eres artista. Tu informático te enseñará como escanearlas, darles tamaño y formato y colocarlas en tus páginas. Puedes optar por enmaquetar unas páginas de imágenes pequeñas, poco más grandes que un sello de correos (lo que se llama "thumbnail", "uña" en inglés) que, cuando el visitante haga clic encima, se amplían de forma mágica. Verás como tu informático consigue esto con un simple link. ¡Te va a encantar!

Una vez montada tu página como conjunto de documentos "html" interrelacionados por hipervínculos tu informático se encargará de "publicarla" en un servidor de Internet. Si no has entendido esta última frase no pasa nada. Tampoco sabes lo que es un disco de embrague, ni falta que te hace.

¿Cuánto te va a costar todo esto? Eso depende. Las publicaciones en Internet varían, igual que las publicaciones sobre papel, desde un simple pasquín de una sola hoja hasta un gran libro lujosamente ilustrado y encuadernado. Lo primero te puede costar poco o nada, lo último una auténtica millonada. Las grandes empresas multinacionales gastan millones de dólares en sus sitios web. Pero, vamos, si tu página no está ni en un extremo ni en otro, te puede costar entre 50 y 100.000 pesetas, algo más en Madrid o Barcelona, algo menos en las provincias. ¿Es mucho? ¿Cuánto vale un anuncio de media página un solo día en tu periódico local? ¡Y es un sólo día! ¡Y es local! No, no es mucho. Internet es la gran ganga del siglo XXI. Te puedes comprar un milagro por el precio de un cuadro medianito.

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